Viajeros que muestran el mundo a través de sus ojos (II)

Hace una par de meses publiqué la primera parte de este post en el que mostraba algunos videoblogueros que recorrían el mundo y hacían de éste una delicia visual. Hoy me veo en la necesidad de escribir una segunda parte porque cada vez descubro más y más talento de gente que tiene el don de hacernos viajar con sus imágenes.

Sramput (Pèlach Alonso)

Pèlach es productor audiovisual de Barcelona. Hace medio año se fue a India para grabar un documental. A la vuelta me envía un mensaje por Facebook para mostrarme apenas el teaser. Le pedí permiso para compartirlo porque algo así no puede quedar oculto en la telaraña de vídeos de Vimeo:

Blogtrip Irlanda (Miguel Páez, Kebratin.com)

Miguel Páez, o conocido también en la blogosfera como “Pepe” ;-), es un viajero nato y una gran persona que en muy poco tiempo se ha ganado un espacio en el mundo de los viajes en España. Con él tuve la oportunidad de hacer un recorrido por el Oeste de Irlanda. Como resultado sacó este gran resumen…

Suiza, 7 ciudades (Pak Muñoz, Pakgoesto.com)

Pak cambió radicalmente la imagen fría y recta que yo tenía de Suiza. Su particular visión nos hace recorrer este país europeo en unos pocos minutos. ¿La desventaja? Que te deja a tope el mono por viajar…

Copenhagen colors (Haritz Rodríguez, Tokitan.tv)

Es uno de los videobloggers que más admiro, no lo oculto y él lo sabe ;-). Su última gran obra ha sido este viaje por Copenhague, nos lleva al máximo detalle, color a color, desgranando secretos y momentos de esta fascinante ciudad.

Un roadtrip por el Oeste de Irlanda

Antes de llegar a Irlanda realmente tenía pocas referencias de este país: su actual crisis económica, sus increíbles acantilados, su cerveza Guinness, U2, el día de San Patricio…pero no es sino cuando visitas un lugar cuando las referencias previas toman otra perspectivas y conoces otras que finalmente te permiten recrear un imaginario más cercano a la realidad.

Irlanda no es una isla para llegar a una ciudad y quedarse allí. Por su tamaño relativamente pequeño, buenas vías de comunicación y Bed&Breakfast por doquier es un país para coger un coche y perderse entre el verdor que la lluvia cotidiana le imprime al paisaje.

Recientemente tuve la oportunidad de recorrer parte del oeste de Irlanda. Fue mi primera vez en este país y en mediodía de viaje ya había llegado a la conclusión de que el próximo viaje que realizaría por esta isla sería en plan roadtrip.

Este primer acercamiento al país me permitió definir al menos un recorrido que me gustaría compartir en caso de que en algún momento tú también te animes a conocer este país.

La llegada a Irlanda la hice por el Aeropuerto de Dublín. De allí partimos rumbo al oeste por la carretera N6. Primera parada: Kilbeggan.

Kilbeggan

Conocido por estar rodeado del río Esker y sus colinas de arena que aún sobreviven a la edad del hielo glacial. Lo más interesante de este pequeño pueblo irlandés es que posee la destilería más antigua del mundo: Locke´s Distillery.

Fue establecida en 1757 y la razón por la cual se asentó en este pueblo es porque ya se tenía a mano los principales recursos naturales para la producción de Whiskey: suministro de césped listo para el calor, cereales cultivados y agua pura del río Brosna.

Allí tendrías la posibilidad de probar un sorbo de Whiskey sin destilar. Más que un sorbo yo recomendaría sólo mojarse los labios porque posee un grado alcohólico de más de 70%.

Galway

Si seguimos de Kilbeggan hacia el oeste por la carretera N6 nos encontraremos con la ciudad de Galway, ubicada en el condado que lleva el mismo nombre.

Su pequeña bahía y las calles medievales del centro la hacen una ciudad muy entrañable. Por eso también se le conoce como “la Bahía de Galway” o la ciudad de las 14 tribus, ya que durante la Edad Media fue dominada por 14 familias muy poderosas.

Para los irlandeses es una ciudad muy familiar, muchos dublineses poseen una segunda residencia o casa de veraneo en Galway.

Pero lo que más destacaría de esta pequeña ciudad es su agradable vida nocturna. Quizás influye el hecho de que sea una ciudad universitaria, los pubs de Galway están siempre abarrotados de gente y buena música. Si vas solo eso no es problema porque allí descubrí lo social que pueden ser los irlandeses.

Abadía de Kylemore en Connemara

Partiendo desde Galway hacia el oeste por la carretera N59 está la región de Connemara que, rodeada de Mar Atlántico por el norte, sur y oeste, posee una sutil naturaleza con sinuosas montañas y el agua como protagonista gracias también al inmenso lago Corrib.

También es el lugar donde se conserva intacto el idioma gaélico, muchos jóvenes de Dublín y otras ciudades son enviados a la Gaeltacht, zonas donde aún se habla gaélico, entre ellas toda Connemara, para perfeccionar el idioma.

Es esta zona se encuentra la Abadía de Kylemore, un antiguo castillo y posteriormente convento que data de 1863, que impresiona no sólo por el lugar privilegiado en el que se encuentra (frente a un lago y rodeados de verdes montañas), sino también por la dramática historia de su construcción.

Henry Mitchell, un empresario originario de Manchester, llega a esta zona de la cual su esposa queda prendada completamente. Para demostrarle su amor decide construirle un palacio en el que viviría poco tiempo, pues muere trágicamente tras sufrir una repentina y grave enfermedad cuando fueron de vacaciones a Egipto.

Lisdoonvarna, el pueblo del amor

“El pueblo de los solteros”, así se le conoce a Lisdoonvarna por su famoso festival de solteros que realizan cada mes septiembre.

Lisdoonvarna Matchmaking Festival es el evento para solter@s más grande de Europa. Por un mes entero solteros no sólo de Irlanda, sino del resto de Europa se reúnen en este pueblo para conocer gente y los más afortunados el “amor de su vida”. Para ello organizan show de danza, música, fiestas que empiezan a las 12 del día y finaliza hasta bien entrada la madrugada.

Tal es la fama de Lisdoonvarna que Coca Cola le ha dedicado un diseño a sus latas en honor a su afán por juntar solteros.

Acantilados de Moher

Ubicado en el extremo suroccidental de Irlanda y perteneciente al Condado de Clare, los Acantilados de Moher son unas impresionantes formaciones rocosas que llegan a tener una altura máxima de 214 metros.  Se puede apreciar desde el mar a través de unos ferrys que parten desde el muelle de Doolin (www.doolin2aranferries.com) o desde el mismo acantilado, en el Visitor experience center (www.cliffsofmoher.ie).

Para poder tener un acercamiento de lo impresionante del paisaje me ha gustado mucho el vídeo realizado por Maroon 5 para su sencillo Runaway. Utilizaron estos acantilados para filmarlo…realmente impresionante!

Lahinch

Pueblo famoso por tener las mejores olas de toda Irlanda para hacer surf. La vida en este pueblo pareciera girar en torno a este deporte: todas las calles del centro están repletas de tiendas de artículos de surf y es más común ver a un chico o chica de pelo largo rubio por el sol –quizás no de surfear en este sitio, sino en Canarias-, muy delgado y con tabla de surf en brazos.

Para los que ya han tenido la experiencia de surfear creo que es una opción exótica para hacerlo, y para los que no pues podéis leer mi experiencia sobre mis intentos de deslizarme sobre las olas.

Más información:
Oficina de Turismo de Irlanda

Surfear en Lahinch (O no morir en el intento)

Cuando confirmé la participación del blogtrip que organizaba la Oficina de Turismo de Irlanda sabía que era para recorrer parte del oeste de este país. Hace mucho tiempo que quería conocerlo por la cantidad de referencias de amigos españoles que han ido allí a estudiar inglés. Hasta aquí todo bien, pero cuando me envían el programa en éste resaltaba lo siguiente: “Visita a Lanhinch, playa para hacer surfing con sus enormes olas…”. Una vez más pensé que el destino me ponía una prueba más para retar mi cierto “respeto” al agua. Tras la experiencia vivida con el Ice Diving en Andorra, decidí que lo haría a pesar del resultado que podría salir de este.

Tras un increíble paseo para conocer los Acantilados de Moher, nos tocó seguir hasta Lahinch, un pueblo ubicado al oeste de Irlanda y muy famoso por sus excelentes olas para hacer Surf. Todas las calles están llenas de tiendas que venden todos los productos necesarios para practicar esta disciplina. La lluvia y el viento eran las protagonistas de esa tarde. Llegamos a la escuela de surf y la instructora nos recomienda no hacer surf porque había pocas olas y así iba a ser un poco complicado aprender. Hicimos caso omiso a la advertencia y ya estando allí decidimos lanzarnos a la aventura.

Tras poco más de 20 minutos intentando embutirnos el traje de neopreno – experiencia no apta para claustrofóbicos – llegó la hora de recibir la clase express o, mejor dicho, las lecciones básicas para no morir ahogado o atropellado por una ola. Entre el enrevesado acento irlandés de la instructora, el frío, el viento y el pensamiento de ¿Pero qué estoy haciendo aquí? Terminó el entrenamiento, la última advertencia decía que la práctica del surf es adictiva y pueda poner el riesgo matrimonios y negocios.

Rubén, uno mis compañeros de viaje, pensó que su experiencia con el surf iba a ser más divertida desde la tercera persona del plural. Y no se equivocó. Gracias a él, logramos tener este pequeño resumen de ese intento por hacer surf en Lahinch. Sin duda es una experiencia única, a pesar de los infructuosos intentos por ponerse de pie sobre la tabla.

Después de ver este vídeo, puedo estar tranquilo que la adicción por el Surf será algo de lo que no sufriré al menos en esta vida 😉