Laponia salvaje y natural


Ayer el recorrido fue en coche, hoy ha sido en quadbike…

Hemos cruzado el corazón de Svansele, un increíble parque natural lleno de lagos, pinos y animales salvajes de la región en el que es posible pernoctar en típicas cabañas suecas durante todo el invierno. En verano nos regala atardeceres tan espectaculares como este.

Antes de los 30 kilómetros en quadbike, y para tener energía, probamos un mix de los diferentes tipos de carnes de la región: reno y alce, acompañado de pan sueco, patatas y mermelada. Debo confesar que a punto he estado de comerme un reno entero! 😉

Camino a Laponia…

Hoy me voy a hacer un pequeño recorrido por la Laponia Sueca. Todo empezó cuando a principios de año me tocó, a través de mi trabajo con Turismo de Suecia, promover los nuevos vuelos de Ryanair desde Girona a Skelleftea, una de las puertas de esta región en el país escandinavo. Empecé a leer y descubrir un poco más sobre la Laponia y quedé prendado por este lugar.

Semanas después tuvimos que organizar algunos press trip y blog trip a la Laponia. Con cada fotografía que compartían los periodistas y blogueros a través de sus perfiles me quedaba con los dientes largos. Aún más cuando vi el vídeo realizado por Quique de Viajablog.com, y en el que participó también Doris Casares de 3viajesaldia.com.

Con ellos pude ver la versión invernal de la Laponia, pero semanas atrás otros tres amigos blogueros les tocó descubrir la versión veraniega: Victoria Rodríguez, Rafa Pérez y Juan Carlos Castresana. Dos destinos distintos en dos épocas distintas.

Fue así como decidí aparcar mi Giro d´Italia que tenía pensado hacer este verano y cambié el rumbo hacia el norte de Europa.

Hoy parto hacia Skelleftea para cumplir el deseo de poder vivir en primera persona muchas de las maravillas que descubrí a través de mis amigos blogueros. Serán cinco intensos días en el que, entre otras cosas, tendré la oportunidad de visitar el centro cultural Nordana, hacer un road trip por la costa entre Skelleftea y Harapanda (en la frontera con Finlandia), un recorrido por el teleférico de Örträsk (el más largo del mundo), un tour en Kayak por Abborträsk, conocer la historia y cultura Sami en Batsuaoj y, por supuesto, trasnocharme para contemplar el sol de medianoche en todo su esplendor.

Para organizar el viaje conté con el apoyo de la Oficina de Turismo de Skelleftea quienes me ayudaron a organizar el itinerario para sacar más provecho al viaje, pero también a los posts escritos por Quique, Doris y Victoria

Espero, si el tiempo y la conexión a Internet me lo permiten, poder compartir contigo así sean algunas fotografías del recorrido.

Vi ses snart! 😉

Surfear en Lahinch (O no morir en el intento)

Cuando confirmé la participación del blogtrip que organizaba la Oficina de Turismo de Irlanda sabía que era para recorrer parte del oeste de este país. Hace mucho tiempo que quería conocerlo por la cantidad de referencias de amigos españoles que han ido allí a estudiar inglés. Hasta aquí todo bien, pero cuando me envían el programa en éste resaltaba lo siguiente: “Visita a Lanhinch, playa para hacer surfing con sus enormes olas…”. Una vez más pensé que el destino me ponía una prueba más para retar mi cierto “respeto” al agua. Tras la experiencia vivida con el Ice Diving en Andorra, decidí que lo haría a pesar del resultado que podría salir de este.

Tras un increíble paseo para conocer los Acantilados de Moher, nos tocó seguir hasta Lahinch, un pueblo ubicado al oeste de Irlanda y muy famoso por sus excelentes olas para hacer Surf. Todas las calles están llenas de tiendas que venden todos los productos necesarios para practicar esta disciplina. La lluvia y el viento eran las protagonistas de esa tarde. Llegamos a la escuela de surf y la instructora nos recomienda no hacer surf porque había pocas olas y así iba a ser un poco complicado aprender. Hicimos caso omiso a la advertencia y ya estando allí decidimos lanzarnos a la aventura.

Tras poco más de 20 minutos intentando embutirnos el traje de neopreno – experiencia no apta para claustrofóbicos – llegó la hora de recibir la clase express o, mejor dicho, las lecciones básicas para no morir ahogado o atropellado por una ola. Entre el enrevesado acento irlandés de la instructora, el frío, el viento y el pensamiento de ¿Pero qué estoy haciendo aquí? Terminó el entrenamiento, la última advertencia decía que la práctica del surf es adictiva y pueda poner el riesgo matrimonios y negocios.

Rubén, uno mis compañeros de viaje, pensó que su experiencia con el surf iba a ser más divertida desde la tercera persona del plural. Y no se equivocó. Gracias a él, logramos tener este pequeño resumen de ese intento por hacer surf en Lahinch. Sin duda es una experiencia única, a pesar de los infructuosos intentos por ponerse de pie sobre la tabla.

Después de ver este vídeo, puedo estar tranquilo que la adicción por el Surf será algo de lo que no sufriré al menos en esta vida 😉

 

Diez momentos inolvidables en Israel

Hace algunos días que en mi cabeza rondaba la idea de escribir el primer post sobre mi reciente viaje a Israel. A pesar de que estando allá quise compartir mi experiencia a través de unos cuanto mini posts, al volver a España sentí la necesidad de dejar en reposo los recuerdos del viaje y añejarlos por unos cuantos días.

Y es que Israel no es un país sencillo de entender a simple vista. Tanta riqueza histórica y cultural abruma desde un primer instante. Por ello creo que es un país que se torna muy, pero muy distinto de acuerdo al cristal desde el que se mire: político, histórico, cultural, religioso, turistico, humano…Un caleidoscopio de sensaciones que se requiere observar con mucha tolerancia y apertura mental. Como prefacio al recorrido realizado por este país presento un resumen de diez momentos inolvidables, de esos momentos que por la espectacularidad del lugar, la anécdota surgida o personajes que van apareciendo en el trayecto hacen tan especial los viajes:

Mi nombre en hebreo

Foto: @joanplanas

El vuelo desde Madrid a Tel Aviv salió a eso de las 22,30h. Joan Planas, uno de mis compañeros de grupo a quien se le da poco hablar y relacionarse con las personas ;-), hizo buenas migas con un israelí llamado Noam, de carácter muy inquieto y social. Después de un largo viaje por Sudamérica parece que Noam seguía con muchas ganas de hacer amigos de habla española. Joan le contó que éramos un grupo de cinco blogueros que íbamos a Israel para recorrer el país y escribir sobre este a través de blogs y redes sociales. Acto seguido Noam nos preguntó el nombre para traducirlo al hebreo y asignarnos a cada uno un icono. A mi me tocó el sol…¿habrá adivinado mi origen caribeño?

Visita a la frontera libano-israeli

Frontera líbano - israelí

Que el hombre no necesite muros” fue la plegaria que escribió Joan en un papel para introducirlo en el Muro de las Lamentaciones, como indica la tradición. Quizás ese deseo surgió cuando nos tocó visitar Rosh Hanikra, el punto mediterráneo más norte de Israel. Allí los cascos azules de la ONU vigilan ambos lados de la frontera libano-israelí. Desde la última guerra entre ambos países sucedida en 2006 han permanecido cerradas sin vislumbrarse una próxima apertura. A mi personalmente la espectacularidad del paisaje lo opacan las rejas, alambres y cualquier tipo de protección para separar ambas fronteras. Desde pequeño nunca entendí por qué al ver una mapa siempre tenían que existir líneas divisorias imaginarias, ¿Pero es el mismo trozo de tierra? Siempre me preguntaba. Quizás ahora con menos ingenuidad, pero con más convicción me sigo haciendo la misma pregunta.

Me gustaría volver algún día a Israel y recorrer ambos países sin tener que saltar fronteras, sólo así el paisaje recuperará la espectacularidad que objetivamente tiene, pero subjetivamente se difumida tras unas rejas.

Pantalón roto en el Puerto Antiguo de Acre

Puerto Antiguo de Acre

Sin duda el Puerto Antiguo de Acre fue uno de los lugares que más me impresionó de todo el recorrido. Su increíble fortificación de origen otomano te hacen volar a tiempos remotos y su imponente vista al mar te hacen entender por qué Alejandro Magno quiso que fuera parte de su imperio.

La belleza del lugar fue rota por una anécdota tonta, pero difícil de olvidar. Intentabamos buscar la mejor locación para tener una buena toma del lugar y así Pedro pudiera grabar un pequeño corte de vídeo. Carmen y yo nos retrasamos, pero para adelantarlos decidimos saltar uno de los muros (no muy alto, como de 1,60 mts). Salta Carmen y todo bien. Cuando me toca saltar a mi un estruendoso ruido rompió el ritmo de las olas. Carmen voltea y me pregunta sorprendida: ¿Qué ha sido eso? Me apresuré en aclararle que no era lo que pensaba. En mi caso lo hubiese preferido, pues uno de mis dos pantalones cortos que llevaba en la mochila para el viaje de siete días se había roto por completo en la entrepierna. Y era apenas el segundo día…

Hummus hummus sapiens…

Hummus

Hay dos alimentos que podría comer cinco veces al día y no aburrirme: el yogurt y el hummus. Que Al Israel Airlines ofreciera en su vuelo este manjar era un buen presagio, lo mejor estaba por llegar a Israel cuando en cada rincón del país los platos de hummus que se me atravesaban por el medio desaparecían instantáneamente de mi vista como por arte de hambre. Inolvidable el hummus que probamos en un restaurante llamado precisamente Hummus en las entrañas del Mercado El Carmel de Tel Aviv. Si te pasas por allí lo descubrirás por el color turquesa de su marquesina y la simpatía de sus dueños dispuestos a ponerte hasta arriba de hummus.

Atardecer en Tel Aviv

Tel Aviv

En mi opinión el atractivo más interesante de Tel Aviv es Yafo, una de las ciudades más antiguas del mundo con una historia abrumadora por el que pasaron desde los antiguos egipcios hasta que pasó a formar parte de Tel Aviv para conformar la capital de lo que hoy representa el estado de Israel. Sin embargo, el momento que más disfruté fue admirar un espectacular atardecer en la playa cercana al Herods Hotel, el setentoso hotel en el que nos alojabamos. Fue definitivamente uno de los momentos en el que pude ver en cámara rápida el estilo de vida urbanita de la capital israelí. El sol estaba a punto de esconderse cuando Pedro, Joan y yo decidimos darnos un chapuzón. Me imaginaba el agua fría como la de las playas de Barcelona aún entrado el verano, pero no, al entrar el agua me arropó amablemente y le puso la guinda que le faltaba al momento.

Dormir en un antiguo hospital de Jerusalén

Mount Zion Hotel, Jerusalén.

En Jerusalén nos alojamos en el Hotel Spa Mount Zion. De entrada me pareció un lugar agradable, con unas vistas envidiables hacia la Ciudad Vieja y todos los servicios del que se puede preciar de tener un hotel 4 estrellas. Pero hubo un detalle que ellos no esconden porque forma parte de la historia del edificio, pero que no me hubiese gustado saber: antiguamente, a finales del siglo XIX, el edificio fue un hospital  para tratar enfermedades oculares, durante la Primera Guerral Mundial sus sótanos fueron convertidos en arsenales del ejercito turco y para la Guerra de la Independencia sirvió como posición defensiva israelí. Yo me tomé toda esta información de manera muy literal e imaginé que mientras dormía llegarían enfermeras a abrirme los ojos en plan La naranja mecánica o si de pronto escucharía disparos de algún enfrentamiento. La imaginación en muchas ocasiones puede ser nuestra peor enemiga.

Más allá de eso, los desayunos que ofrecen en el Mount Zion son de los mejores que he probado en hoteles de esta categoría. Seguro que Joan comparte conmigo esta afirmación y no olvida los quiches de champiñones que engullimos a las 6,30 de la mañana, pocas horas después de aterrizar en Israel.

Medianoche frente al Muro de los Lamentos

Muro de los Lamentos

Noam, el mismo chico que escribió nuestros nombres en hebreo, fue nuestro guía estrella por una noche en Jerusalén. Gracias a él pudimos descubrir una mirada muy particular de la capital israelí. A media noche nos llevó a un mirador para poder contemplar la ciudad desde un punto de vista menos turístico y más real. Al percibir nuestra curiosidad por querer saber nos llevó al Muro de los Lamentos pasada la medianoche.

Confieso que los lugares que se consideran sagrados para algunas religiones me transmite mucho respeto, pero también miedo. No suelen gustarme por la carga dramática que les otorga el hombre y que suele ser abrumadores. Esa noche, allí frente al Muro cuando recién terminaba el Sabbat, decenas de judíos ortodoxos se agolpaban sobre un coche que traía dentro a un rabino muy importante que venía a Muro para rezar el Tikun, incluída en el Aleinu, una plegaria que finaliza los servicios religiosos diarios de los judíos ortodoxos.

No podíamos dar crédito a lo que ocurría ante nuestros ojos. En cámara lenta Carmen y yo mírabamos cómo el coche se iba acercando lentamente hasta uno de los lados del Muro. Minutos después todos agolpados frente al Muro realizaban ese movimiento semi hipnótico que les permite concentrarse para realizar su oración. Agobio, angustia, perplejidad, sorpresa…no sé cuántas emociones vinieron en un instante a ese momento. Joan y Juan Carlos aún tuvieron energías para seguir la ruta por la Ciudad Vieja. Carmen y yo volvimos al hotel, ella para escribir una post que necesitaba escribir en ese momento y que recomiendo amplamente leer en su blog.

Paseo en 4×4 por el Desierto de Judea

Desierto de Judea

De todo el recorrido quizás uno de los que más me hacía ilusión era el Desierto de Judea, allí justo al lado del Mar Muerto. Y no me defraudó. Estaba programado un recorrido en 4×4 por parte del desierto y tuvimos la suerte de encontrarnos con un experimentado guía que parecía más sacado de Jamaica que de su Tel Aviv natal. Motor encendido y reaggee a todo volumen la aventura por el Desierto de Judea terminó siendo uno de los momentos favoritos del viaje de todo el grupo.

Flotar en el Mar Muerto

Foto de @joanplanas

Es un clásico cuando se visita el Mar Muerto, pero nunca es igual que te lo cuenten a vivirlo en carne propia. Estar a 420 metros bajo el nivel del mar definitivamente se siente en el cuerpo, pero aún más cuando pruebas la sensación de flotar en este mar cuya concentración de sal hace que nuestro cuerpo salga siempre a flote. Nos faltó la típica foto leyendo una revista, pero el momento sirvió para hacer la introducción del vídeo que pronto publicará Pedro y Joan en Minube.com sobre este gran recorrido por Israel.

Mis compañeros de viaje

Pedro, Joan, Juan Carlos y Carmen...mis compañeros de ruta.

Este viaje fue realmente un premio que me gané en la pasada edición de Fitur en un encuentro de blogueros realizado en el stand de la Oficina de Turismo de Israel. Por temas de trabajo tuve que cambiar a última hora la fecha de mi viaje, con lo cual también cambió el grupo con el que viajaba. Cuando recibo el mail de Dolores para comunicarme que lo haría con los chicos de Minube.com y sus increíbles #Minubetrips, sabía que el buen rollo estaba garantizado. Y no me equivoqué. Siempre he dicho que la experiencia de un viaje tiene que ver mucho con quien lo hagas y en este caso no pudo haber mejor compañía que las ocurrencias de Pedro, la sensibilidad de Carmen, las locuras de Joan y el blackberry con conexión 3G internacional de Juan Carlos 😉

Laponia sueca. Magia y naturaleza pura en los confines del norte de la tierra

Debo reconocer que a diario se me ponen los dientes largos cada vez que me toca enviar alguna información sobre Suecia por mi trabajo. De momento sólo conozco Estocolmo, pero tengo en mi agenda viajera descubrir la Laponia Sueca tanto en invierno como en verano.

En ambos casos sería un viaje de contemplación y disfrute de la naturaleza. En invierno por las Auroras Boreales y en verano por el increíble sol de medianoche. Mientras llega ese momento he podido disfrutar de un viaje realizado por dos amigos blogueros que se fueron a descubrir esta mágica región. Se trata de Doris Casares de 3viajesaldia.com y Quique Cardona de Viajablog.com

Con ambos he conversado para tener una percepción en primera persona de la Laponia Sueca. Ilustro este post con sus fotos favoritas del viaje, pero también de un super vídeo realizado por Quique en el que las imágenes muestran lo que las palabras no pueden describir.

Doris Casares, 3viajesaldia.com

Lo que más os ha gustado de la Laponia Sueca

Doris: Su paisaje, su magia, su gente. Todo un compendio de naturaleza en estado puro y de historias humanas relatadas desde unas latitudes poco usuales para el europeo medio y que consiguen trasladarte hasta esta cultura tan especial y genuina que se ha gestado alrededor del Círculo Polar.

Quique: El caluroso recibimiento de la gente y la naturaleza virgen que ofrece esta tierra todavia por explorar turisticamente.

¿Y qué tal su gastronomía?

Doris: El reno y el alce cocinado en la brasa encima de la nieve, fue todo un descubrimiento y muy muy sabroso, no lo había probado nunca pero habría que exportarlo sin duda a España, creo que podría llegar a convertirse en plato estrella entre los carnívoros.

Quique: Me quedo con la carne de alce y las sabrosas salsas con frutas del bosque.

Quique Cardona, Viaiablog.com

La actividad más interesante que habéis realizado

Doris: Conducir una moto nieve sobre uno de los lagos helados del Ártico, ¡todo un subidón de adrenalina!

Quique: Entre las muchas actividades que hice cuesta decidirse por una sola. Puestos a escoger me quedo con subir a un kart y dar vueltas como un loco sobre un lago helado.

Su gente ¿Habéis podido conversar con ellos? ¿Qué impresión os ha dado?

Doris: Laponia Sueca es una tierra de historias humanas, han sido sus habitantes los que nos han llevado a lo largo de una semana por sus tradiciones, su geografía, sus costumbres y su manera tan diferente y optimista de ver la vida de una región tan remota y desconocida. Desde un leñador en un bosque de Arvidsjaur hasta un arqueólogo que nos descubrió el origen de los primeros asentamientos de la cultura sami en Jokkmokk, en el Círculo Polar Ártico.

Quique: Me ha sorprendido la sensación de baja autoestima que tienen sus habitantes respecto a su tierra. Acostumbrados al monótono blanco de la nieve y a las pocas horas de sol en invierno se sorprenden que un español disfrute del contraste que ofrece su entorno. Sin embargo, desde marzo a octubre Laponia está abierta a todo el público incluido viajes en familia con miles de actividades divertidas que hacer.


Un momento inolvidable en la Laponia…

Doris: Dormir en una cabaña bajo las estrellas en el Círculo Polar Ártico y escuchar únicamente la inmensidad del silencio…

Quique: La despedida: momento spa en una terraza de un hotel en Skelleftea con techo abierto y brindando por la Laponia sueca con una botella de champan.

Más información:
Laponia, espectacular y salvaje (VisitSweden)

Si quieres leer los posts escritos por Doris y Quique te invito a visitar sus bitácoras 3viajesaldia.com y viajablog.com.

Ice diving, adrenalina bajo hielo

Foto: @divingandorra.com

Debo confesar que desde pequeño le he tenido terror al agua. Con el paso del tiempo ese temor ha ido disminuyendo, cuando normalmente ocurre lo contrario, pero por suerte en mi caso el proceso ha sido opuesto con lo cual me he atrevido a vivir nuevas experiencias que quizás de pequeño jamás me hubiese atrevido a experimentar. La última aventura acuática que viví fue en Andorra, específicamente la práctica del Ice diving, que no es más que bucear en un lago a más de 2.000 metros sobre el nivel del mar, bajo placas de hielos y en un agua que en promedio tienen una temperatura de 1 grado. En resumen: submarinismo de alta montaña.


¿Suena terrorífico, no? Sin embargo, ha sido un gran descubrimiento que recomiendo a cualquier persona. Eso sí, si eres claustrofóbico quizás el verte allí en la profundidad de un lago con una placa de hielo encima pueda causarte cierta incomodidad, pero no está demás intentarlo.

La aventura empieza porque para hacer la inmersión en los lagos de Cabana Sorda, Tristaina, La Canaleta o El Forn es necesario llegar a través de un descenso que se puede hacer practicando esquí o snowboard. Pero si no sabes ninguna de las dos modalidades – como yo – puedes descender de igual manera a través de las cabinas para esquiadores.


Una vez en el lago te dan unas instrucciones para disfrutar la aventura sin correr ningún riesgo. El traje está elaborado de un material que aísla completamente el frío, eso sí, colocártelo puede ser aún más complicado que meterse debajo del agua: primero el traje, después los plomos, la gafas, la bombona…y asegurarse de que ninguna gota de agua entre por tu cuerpo y que todo está muy bien ajustado.

Los monitores son muy profesionales en este sentido y no se quedan tranquilos hasta que verifiquen que todo está correctamente en su lugar. Una vez el traje puesto y sintiéndote como un superhéroe nos acercamos a la orilla del lago. Probamos respirar correctamente fuera del agua con la bombona y después introducir la cabeza bajo el agua para practicar la respiración bajo el agua.

Cuando ya todo está ok los monitores te dejan libertad para sumergirte cuando estés preparado. Eso sí, uno de ellos siempre te acompañará, sobre todo cuando no has hecho submarinismo anteriormente como fue mi caso. La clave está en tener confianza de sí mismo y ser consciente de que siempre contarás con oxígeno para respirar. Ahh…y por supuesto saber el lenguaje único de comunicación debajo del agua: con el dedo pulgar indicando hacia arriba significa que quieres subir porque algo anda mal y, por otro lado, para decir que todo marcha bien es haciendo un círculo con el pulgar y el índice.

Una vez sumergido ya el resto es diversión. Cada 10 metros hay huecos en el lago que te permiten salir, lo cual te da confianza para sentirte como “pez en el agua” y disfrutar de un mundo subacuático muy distinto al que estamos acostumbrado a ver: el agua es más densa y oscura, a lo lejos truchas que quizás se preguntan cómo es que hemos llegado allí y aguantado tanto frío, y lo más inolvidable son los colores que se reflejan a través de las placas de hielo. Tuve la suerte de que el día que lo practiqué había un sol radiante que ayudaba a que el espectáculo submarino fuera aún más espectacular.

Tras esta aventura, he descubierto que la adrenalina bajo el hielo se multiplica por mil.

Más información:
Divingandorra.com

Willy Blog y una vuelta por Andorra


Hace poco más de un año tuve la oportunidad de descubrir Andorra y todos sus atractivos turisticos de invierno gracias a las famosas Andorradas, una competición organizada por Turismo de Andorra en el que 20 blogueros (10 españoles y 10 franceses) se internaban en el país de los Pirineos y competimos en diferentes modalidades. El equipo ganador (los franceses que nos dieron paliza en el hockey sobre hielo) se llevaba un viaje para descubrir Andorra en verano.

Una vez más la oficina de Turismo de Andorra se han propuesto nuevamente conquistar la blogosfera española y este año han organizado La vuelta al mundo de Willy Blog, una aventura bloguera en Andorra.

Basado en la novela de Julio Verne “La vuelta al Mundo en 80 días” y en su carácter competitivo unido con el descubrimiento de nuevos paisajes y mundos, se creó  una competición consistente en recorrer Andorra por equipos, realizando actividades. Cada equipo que lograba salir vencedor en cada prueba, conseguía kilómetros extra para lograr ganar la carrera y convertirse en Willy Blog y para ganar ventaja sobre el adversario, tuvieron que demostrar que sabían bastante sobre Andorra con las preguntas que les propusieron.


Fueron ocho blogueros participantes, a los cuales dividieron en dos grupos con dos nombres muy creativos. El primero ha sido Los linsks helados, formado por Esther Sánchez de Chocolatisimo, Sonia Gil de Mujer Global, Ana Domínguez de Estoy Radiante y Jon Sainz de No solo viajeros. Por su parte, el otro equipo llamado Los teclados salvajes representado por Alexandra Ortega de Branca in Madrid, Manuel Sánchez de La busca viajes, Inés Fernández de Mis viajes por ahí y Adriana Martín de Noticias Ski.

La nieve fue una vez más la protagonista para esta competición, pero sin duda la diversión y el buen rollo estuvo presente en cada momento del viaje. Las actividades que realizaron estos blogueros fueron patinaje sobre hielo, carrera de trineos, Trikke ski (modelo adaptado con 3 mini-esquís), una sesión de relax en el balneario de Caldea,  un recorrido por el Tobotronc (el tobogán natural más largo del mundo) y además compras por todos los establecimientos comerciales de Andorra La Vella.

He estado leyendo los posts que han escrito los blogueros participantes en esta actividad y la verdad que no tienen desperdicio. Te dejo aquí los enlaces de varias crónicas sobre el viaje, pero ya en primera persona. Enhorabuena una vez más a mis amigos de Turismo de Andorra por seguir apostando por los blogs de viaje como forma de promover el turismo a través de las redes sociales.

http://www.mujerglobal.com/informacion/andorra-la-bella/

http://www.estoyradiante.com/?s=andorra

http://www.nosoloviajeros.com/viaje-a-andorra-1%C2%BA-dia-llegada-y-visita-al-palacio-de-hielo/

http://brancainmadrid.blogspot.com/2010/06/esmalte-de-kiko.html

http://misviajesporahi.es/2011/02/fin-de-semana-en-andorra-con-bloggers-parte-ii.html