¿Cuál es tu punto cero en la tierra?

Cadaqués

Hay dos lugares de la tierra que me generan una extraña nostalgia cuando vuelvo a casa, pero además que me imprime una energía inusitada como si de formatear mi espíritu se tratara. Contrario a lo que pudiera pensarse, ambos está muy cerca uno del otro, e incluso cerca de casa: el primer lugar es Cascais en Portugal y el segundo Cadaqués y la Costa Brava.

Estoy convencido de que todos tenemos un lugar en la tierra en el que podemos tener la posibilidad de captar una energía que de alguna manera se renueva y nos permite sentirnos vivos, a lo que se le podría llamar un punto cero (o el botón “inicio” de Windows). Puede que ese lugar no esté necesariamente en el país en el que hayas nacido…puede estar cerca, sí. Pero también puede estar muy lejos de casa.

Viajo siempre con la ilusión de descubrir más lugares del planeta que me hagan convencer de que mi punto cero sean más de dos, que se replique esa grata energía que implica el llegar a un lugar y sentir nostalgia de situaciones que aún no hemos vivido, pero que ansiamos vivirlas. Entre muchas otras, esa es una de las razones por las cuales no podría parar nunca de viajar y descubrir lugares.

Ser un viajero te ofrece esa sensación de una vez que atraviesa el umbral físico de la lejanía, cambias irremediablemente, para siempre y no vuelves a ser el mismo o no puedes mirar las cosas de la misma manera. Tu cuerpo está de regreso, como siempre a lo de siempre – llámese rutina o cotidianidad – pero ni tu cuerpo ni tu mente puede deshacer el camino andado.

Y tú ¿Has descubierto algún punto cero a los lugares que has visitado?

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Lisboa ya no es la misma, graças a Deus


Guest Post escrito por Flavio Bastos

Desde que comencé a escribir esta guía sobre Lisboa que decidí llamar lisboando.com, he revisado no menos de una docenas de guías turísticas de la ciudad. Y siempre llego a la misma conclusión: estos señores no saben nada.

La mayoría de las guías sobre Lisboa hablan siempre de lo mismo. “Lisboa es una ciudad ____________” Y en el  espacio en blanco casi siempre ponen un adjetivo sinónimo de la “saudade”. Para los que no saben, la “saudade” es un término portugués que no tiene traducción pero que muchos se empeñan en llamar -en castellano- “una mezcla de tristeza, nostalgia y melancolía”. La verdad, ni la saudade es eso ni Lisboa es nada que tenga que ver no con tristezas ni nada por el estilo, sino todo lo contrario.


El hecho de ser Lisboa una ciudad que se está levantando, muy poco a poco de sus cenizas, le da más bien un aire de Fénix. Una ciudad que poco a poco se está convirtiendo en un espacio vibrante, con miles de iniciativas de todo tipo, desde el negocio nocturno y del ocio, pasando por el entretenimiento infantil y sin dejar de hablar de otras industrias como la textil o inmobiliaria, la capital lusa se está luciendo. Y ha recibido a lo largo de los últimos años no sólo apoyos gubernamentales, sino privados e institucionales para mover las piezas necesarias y convertir a esta ciudad, en una capital digna del Siglo XXI.

Mientras ésto sucede, hay que tomar ventaja. Ésta ciudad, que surge entre las cenizas nos da a quienes aquí vivimos, la oportunidad de saborear momentos de lujo, a precios irrisorios. Y es que aunque por los momentos es un secreto, en Lisboa se puede vivir como un REY por mucho, pero muchísimo menos dinero de lo que se puede hacer en cualquier aldea europea -ni hablar de otras capitales-. Pero no se trata sólo de gastar mucho menos: Lisboa dá mucha calidad por lo que se paga.


Y no sólo es lo que se paga, sino que las oportunidades que nos brinda la capital lusa van más allá de lo común, mientras podemos ver a diversos mundos conviviendo en uno solo.

No es mi intención deciros en mi guía de Lisboa cuáles son esos privilegios donde me regodeo en el placer de un café bien servido por baristas expertos con vista al estuario del río Tajo por 1€; de una sachertarte vienesa en el corazón de Chiado por 3€; o de un Vinho Verde con una Tosta Mística de Salmón con vista al mar para mitigar la resaca un domingo cualquiera por menoos de 7€, puede que les suelte algunas perlas como restaurantes chinos clandestinos, el local underground más apetecible de los últimos tiempos, dónde hacer deportes raros como Bike Polo, o el sauna gay que está dando la hora.

Para todo lo demás, siempre habrá algun barra abierta o algún mirador con vista al mar.


Flavio Bastos es el editor de Lisboando.com. Una web que sirve como una guía de lisboa a aquellos interesados en conocer una Lisboa diferente a la de los turistas clásicos. Con tips sobre dónde comer, a dónde ir de marcha, y lugares imprescindibles que ver, la página también ofrece servicio de reservas de restaurantes, hoteles, hostales, apartamentos turísticos y tours en la ciudad y alrededores.

La magia de Oporto

Revista Atelier Nro. 5

Reconozco que la mayoría de las veces que escribo un post sobre Portugal inevitablemente tiene que ver con su capital, Lisboa. Debo confesar que es una de mis ciudades fetiches de Europa, quizás una de mis favoritas. Y eso hace que en muchas ocasiones olvide hablar sobre las maravillas que se pueden encontrar en este pequeño gran país europeo. Y hablo específicamente de Oporto.

Hace algunos meses mi amiga y colega bloguera Laura Rodríguez de Viajealatardecer.com me invitó a mí y a otros blogueros a participar en un artículo sobre Oporto para la revista Atelier en la que debíamos aportar alguna recomendación para conocer en esta ciudad. El resultado ha sido un artículo que resumen muy bien lo que no debes perderte si un día decides escaparte un fin de semana a este lugar.

Te invito a leer el artículo que ha escrito Laura a través de este enlace o haciendo clic sobre la imagen. ¡Que lo disfrutes!

Cumplimos dos años descubriendo destinos

En un abrir y cerrar de ojos han pasado 24 meses desde aquella noche en la que decidí embarcarme en la aventura de crear un espacio en el que mezclaría mis dos grandes pasiones: escribir y viajar. En ese momento pensaba que Destinos Actuales iba a ser un proyecto más, que seguramente quedaría aparcado en el olvido, pero el tiempo me ha demostrado lo contrario. Ha sido un gran experimiento que me ha permitido no sólo poder contar las experiencia y cosas nuevas que vivo en cada viaje, sino también conocer gente maravillosa que me ha ayudado a crecer como persona y como profesional.

Aprovechando este segundo aniversario de DestinosActuales.com he realizado un TOP10 de los destinos que más me han impresionado, ya sea por su belleza arquitectónica o natural así como de energía y conexión con su cultura, y que he descubierto y compartido contigo durante estos dos años. Aquí te los presento en orden decreciente:

 

#10 Riga (Letonia)

 

 

#9 Sevilla (España)

 

 

#8 San Petersburgo (Rusia)

 

 

#7 Berlín (Alemania)

 

 

#6 Marrakech (Marruecos)

 

 

#5 Oporto (Portugal)

 

 

#4 Pekín (China)

 

 

#3 Fuerteventura (Islas Canarias, España)

 

 

#2 Estocolmo (Suecia)

 

 

#1 Parque Nacional Terelj (Mongolia)

 

Escapada a Lisboa

Lisboa siempre maravilla, incluso si no las has visitado, la sola mención de esa ciudad abre la puerta de la curiosidad y un toque mágico se apodera del aire. Si dispones de 48 horas para escaparte y disfrutarla de principio a fin no lo dudes.

Si tienes solo dos días, ¿por dónde comenzarías el recorrido? El punto de partida puede bien ser el centro. Ir al famoso bar A Brasileira, tomarse un café y un pastelito de nata y después recorrer el centro poco a poco para irlo descubriendo en todo su esplendor. Las mínimas callecitas empedradas y las paredes decoradas con azulejos, le dan un toque ultra nostálgico a la ciudad y nos hacen llegar de cualquier forma a la Plaza de Comercio, donde puedes tomar el tranvía y llegar hasta el Monasterio de los Jerónimos. Esa zona se conoce como Belén y guarda, como casi toda Lisboa, monumentos increíbles de una belleza espectacular, como es el caso de la Torre de Belém.

El regreso al centro puedes hacerlo en el mismo tranvía y al llegar, puedes ir directo a la calle Garrett, que está repleta de restaurantes y bares. Después del almuerzo, puedes subir por el Elevador de Santa Justa y deleitarte con la vista que ofrece de toda la ciudad y del río que lánguido y tranquilo viaja con Lisboa, a su mismo ritmo melancólico.

La noche lisboeta es animada y diferente. La oferta de restaurantes es variada, pero no debes irte sin probar las distintas variedades de platos preparados con bacalao, especialmente el bacalao con crema, que es una auténtica delicia.

El día siguiente de la visita, puedes incluir al Alfama, barrio emblemático de la ciudad. Después es necesario ir al Castillo de San Jorge, desde donde se divisa la ciudad. Lisboa también cuenta con varios miradores desde los cuales puedes apreciar la belleza la ciudad y disfrutar de un maravilloso atardecer que deje en paz el alma.

Sabemos que 48 horas son pocas para conocer la capital portuguesa, pero bien vale la pena darse una escapada, así sea pequeña para visitarla, conocerla, recorrerla y vivirla. Lisboa es un encanto de ciudad y quien la visita no duda en aseverarlo 🙂

Lisboa menina e moça

Estar en la capital lusitana es adentrarse instantáneamente en sus callecitas empedradas, en sus miles de vericuetos que nos abren paso a sus secretos.  Hacer el recorrido a pie empieza en la emblemática Plaza de los Restauradores hasta llegar a la hermosa estación de trenes de Rossio, cuya placita es la entrada a la zona de la Baixa. Al llegar ahí, hay que seguir sin prisas hasta la Rua Augusta y tomar el elevador de Santa Justa, una parada obligada, porque desde ahí, se puede divisar la ciudad entera. Esa misma zona incluye la Plaza de Comercio y su estatua ecuestre verde que señala el camino al río; una vez hecho esto, hay que desandar el camino andado y buscar la parada del tranvía 28 para llegar al Castillo de San Jorge. Este mini recorrido incluye también la Sé Catedral, imponente y misteriosa, como muchas otros íconos lisboetas, y montones de casitas, con sus ropas tendidas al viento, cuando el clima es benévolo y normalmente lo es, incluso durante el invierno.

Una vez en el Castillo, hay que vagar con el viento y asombrarse de la magnífica vista que ofrece. Un verdadero espectáculo. Una vez que estemos saciados del Castillo, deberemos llegar hasta el pintoresco barrio de Alfama y pasearlo, una y mil veces, porque siempre es diferente, aunque sea el mismo.

Los pasos deben llevarnos de vuelta a nuestro punto de partida para recorrer el Chiado y parar en el muy conocido bar A Brasileira para después tomarse la consabida foto con la estatua de Pessoa. Desde la Plaza de Camoes, a unos metros del café, podemos recorrer el Barrio Alto, pero es mejor hacerlo de noche, que es cuando se despierta y se llena de vida con sus bares y atracciones. Ahí es donde habita la Lisboa nocturna, divertida, cosmopolita y desprovista de su natural nostalgia.

Conocer la parte moderna de la ciudad debe hacerse por el Parque de las Naciones. Se llega en metro (aunque hay buses que llegan, es indispensable hacerlo subterráneamente para no perderse la estación Oriente, obra del arquitecto Calatrava). Un vasto paisaje que incluye buenos restaurantes, el Pabellón Atlántico, el Acuario y edificios interesantes, desde el punto de vista arquitectónico. Aunque esta zona no tenga el mágico poderío del centro y sus alrededores, no deja de tener también un encanto particular, ya que se encuentra muy bien conservada.

Visitar Lisboa es hacer un viaje mágico que no deja de maravillar. La capital lusa es una mezcla increíble de elegancia y nostalgia y todo el que la visite por primera vez sentirá lo mismo que el que la ha visitado varias veces: encantamiento.

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Explorar nuevos destinos: Coimbra

Coimbra, ciudad estudiantil por excelencia, combina la fuerza y la emoción desenfrenada de la juventud con un aire melancólico que impresiona. Nadie mejor que la fadista lusitana Amalia Rodrigues para condensar el espíritu de Coimbra en unas líneas:
”Coimbra é uma lição
De sonho e tradição”.

Destino: Coimbra, en Portugal, entre Lisboa y Oporto.
Imperdible: Recorrer la Universidad de Coimbra, es una de las más antiguas de Europa. La estructura es ya de por sí una joya arquitectónica que deslumbra. Alberga la muy famosa Biblioteca Joanina, que data de 1717.
Memorable: No perderse el Convento de Santa Clara la Vieja, una obra de arte gótico que fue restaurada hace aproximadamente 10 años atrás para que recuperara todo su esplendor de antaño.
Recomendación: El hotel Quinta das Lágrimas y su maravilloso restaurante Arcadas que ofrece un menú de comida típica portuguesa.


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